El 30 de Mayo de 1977 nació en Buenos Aires, Federico Vilar Baudena, quien con el paso de los años se convertiría en un excelente portero. Arquero del Boca Juniors y del Almirante Brown de Argentina, Vilar decidió probar suerte en un futbol diferente.
Confiado en su capacidad, Vilar llegó a México buscando un sitio en el futbol de Primera División, pero sus grandes atajadas tuvieron que esperar un tiempo para el balompié del Máximo Circuito y tuvo que recular en la Primera “A” con el Zitácuaro, y cuando todo indicaba que pasaría al Atlante, dueño de sus derechos federativos, tuvo que seguir deteniendo balones en la División Menor con el Acapulco.
Cuando por fin, en el 2003 pasó al “Equipo del Pueblo”, Federico demostró con creces sus cualidades, consiguiendo, inclusive, un gol de tiro libre.
El destino, tras algunas buenas Temporadas, le tenía preparada una llena de sin sabores. En el Apertura 2005 el cuadro azulgrana tuvo una racha negativa impresionante, de las 17 Fechas, tan sólo conseguiría 2 triunfos, 3 empates y ¡12 partidos perdidos!. A Vilar no le calentaba ni el sol, recibió 34 goles y, aunque nadie dudaba de su calidad, la defensa del conjunto capitalino parecía coladera. Si el equipo hacía 3 goles, el visitante le endilgaba 4 y si lograba concretar 4, el rival conseguía 5, como ocurrió en el partido contra Veracruz en la Fecha 6 del Torneo.
El 20 de Noviembre del 2005, Vilar enfrentaba con el Atlante al América, por lo que decidió invitar a su padre a ver el encuentro. No dieron mal partido, ni el Atlante ni Vilar, pero mientras ellos anotaron 3 tantos en las piolas de las Águilas, el América les endilgó 4.
Federico salió cabizbajo y al ver a su padre, éste lo recibió sonriendo y felicitándolo. El portero atlantista no atinaba a saber porqué su padre lo alababa.
-“Pero qué te pasa, si perdimos”. Le dijo Federico a su padre.
Este, con la sonrisa a flor de labios, contestó
-“Tu sabes que en Argentina se dice que un buen portero se hace después de los 100 goles recibidos”
-“Sí y…”
-“Pues que al paso que va el Atlante, entonces vos sos un fenómeno”.
Federico no tuvo más que sonreír, olvidar la mala campaña del equipo y, mediante sus actuaciones futuras, darle buenos momentos a la afición atlantista.
martes, 27 de marzo de 2007
Historias Pamboleras
Publicadas por VJ.J a la/s 3:19 p.m.
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